Es necesario promover la paz en el mundo
y el diálogo entre las religiones
Cardenal Walter Kasper
La paz, shalom, está en el centro del mensaje del Antiguo y del Nuevo Testamento. Paz, shalom en la Biblia, no es sólo un saludo normal como expresión de cortesía; paz, shalom, es la escatología prometida que procede de Dios y es un deseo de bendición entre los hombres. En efecto, Jesucristo mismo es nuestra paz (cf. Ef 2, 14).
Los cristianos, bendecidos por Dios en Jesucristo, deben ser entre sí un reflejo de esa paz escatológica, que nos ha sido concedida por Dios como don y que al mismo tiempo es para nosotros una tarea. Paz es algo que concierne a todos los hombres, no sólo a los que tienen fe.